Por Manolo, hace 7 años y 8 meses

DONDE ESTA LA LLAVE, MATARILE, RILE, RILE…

Llave1

"La perdida aventurera"

 

Por Manolo Rodriguez
Alguien lo preguntaba hace unas semanas en el «Libro de visitas»  Pues no, no estaba en el fondo del mar.  Aquí va la historia en cinco partes.

Primera.- El día de Nochebuena se perdió la llave de la iglesia.  Había estado Marta arreglando el altar y, una vez terminó, llevó la llave a casa de Toña.  Dado que ésta estaba en el corral, Marta dejó la llave encima del capó del coche de Adolfo. Poco después, éste, sin darse cuenta de la carga extra que llevaba en el coche, salió hacia La Vecilla.  Cuando horas más tarde Toña preguntó a Marta por la llave y ésta le dijo dónde la había dejado, miraron sobre el coche, en el corral, alrededor de la casa… ¡y ná de ná´!  ¡Los paseos que se dieron varias personas de la Cándana a La Vecilla mirando al suelo y tratando de encontrar la dichosa llave en la carretera misma o en la nieve que cubría los laterales!  Total, que el día de Navidad no hubo misa en el pueblo porque no se pudo abrir la iglesia.

Segunda.-   Dado que no aparecía la llave, se decidió instalar una nueva cerradura, de esas modernas que hay en todas las puertas del mundo y que nunca tendrán la personalidad que tenía la perdida (la llave, que hay gente muy mal pensada).

Tercera.-  Cuando ya nadie se acordaba del incidente, ayer, 15 de febrero, fue Toña a La Vecilla a casa de Quino para ultimar algunos detalles relacionados con la Feria de la Pluma que se celebrará el mes que viene.  De repente, ve en la repisa de la chimenea una llave grande, hermosa, antigua, con un pequeño parche dorado, resultado de alguna rotura y soldadura in illo tempore.  Sin dudarlo, la coge y no le queda la menor duda: ES LA LLAVE PERDIDA.  Vicenta, la mujer de Quino, se resistía a soltarla, pues era un bonito adorno, pero, al final (¡qué prima tan maja tengo!), la dejó ir para que volviera al lugar que por derecho le corresponde.  Y contó cómo el día en que se perdió  subía ella con su hija Vanessa en coche y en la curva delante del ambulatorio médico vieron una hermosa llave en la carretera.  Dado que, como todos sabemos, la curva es peligrosa, Vanessa no quería parar, pero su madre insistió y… la llave acabó donde hemos dicho.

Cuarta.-  Lo anterior nos hace recordar que hace unos 25 años, cuando Camino, la hija de Gloria y Nicasio, era una niña, cogió la llave y la escondió en un montón de arena, sin querer decir dónde la había metido.  Tras varios días, apareció (la llave; la niña no se había perdido).  Vamos, que parece que a la histórica llave le gustaba darse un garbeo de vez en cuando.

Quinta.-  Para evitar aquello de «a la tercera…» y dado que ya no es necesaria, la centenaria llave será colocada en un estuche trasparente y, con la debida leyenda que recuerde que por muchos, muchísimos años sirvió para abrir la puerta de la iglesia, colgada en algún lugar del templo.

5 comentarios

Gravatar #1. aseret
hace 7 años y 8 meses

...Y EL TAPíZ DONDE ESTABA?

All leer este comentario tan bien narrado por Manolo, me viene a la memoria el siguiente:

Durante años buscamos en mi casa, un tapiz colorista que habia hecho Ester en los tiempos que habia estado en Barcelona (otra candanera por el mundo) y ni rastro, y me decía ¿donde lo habré guardado? echaba la culpa de no encontrarlo a mi mala memoria.
Un día de otoño de hace dos años, tiempo que pase en la Cándana por exigencia de la vida, y en los paseos que haciamos Marta y yo a primeras horas de la tarde, decidimos ir al Club Social de Sopeña a tomar un café. Cual no sería mi sorpresa al ver colgado junto a tejas de puro diseño el tan buscado tapiz. Marta, ese tapiz es mio, le dije a ella y a los parroquiano/as que alli estaban jugando a las cartas, me resultaba dificil convencerles que era así, pues me comentaban que llevaba tiempo alli, y que alguien, no sabien quien, lo había recogido en el camino de Sopeña a Pardesivil. Me parecía subrealista todo ello, pero
no dudaron en entregarme el tapiz al verme tan emocionada, gesto que agradezco y me pregunto:: Como llegó al lugar donde lo encontraron, un misterio. Marta ¿te acuerdas? fue divertido .....

Gravatar #2. Manuel Rodríguez Díez
hace 7 años y 8 meses

Interesante. Hace tiempo que oí a alguien esta interesante historia. Creo que fue en Sopeña. O sea que, intervenga o no San Antonio, una gran mayoría de las cosas perdidas aparecen.

Gravatar #3. Pili
hace 7 años y 7 meses

Excelente narración. Qué juguetona la llave...

Gravatar #4. marce
hace 7 años y 7 meses

Aupa Aseret. Ya se ve que en todos los lugares hay buena gente. Sopeña no iba a ser menos.
Saluditos chavalina.

Gravatar #5. marce
hace 7 años y 7 meses

Por cierto Manolo , la dichosa llave se le rompió a mi tío Lorenzo un día que fue a decir misa en La Cándana. El pobre no sabía donde meterse, no nos lo merendamos, y eso que es de Sopeña, aunque la familia, como tú bién sabes, ¡a saber de donde viene!, en principio de La Cándana.
Saludos.

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